Compras una de las dos caras de una pregunta. Si sale la tuya, cada contrato te paga 1 $. Si no, vale 0. No hay más.
01
Un mercado es una pregunta con dos caras
Cada mercado pregunta algo que se podrá comprobar en una fecha concreta. Solo hay dos respuestas posibles, Sí y No, y tú compras una de las dos.
¿Cerrará Bitcoin por encima de 95.000 $ el 31 de diciembre?
Este control es el mismo que verás en cualquier mercado. Púlsalo: cambia de cara y no compra nada.
02
La referencia orienta; el precio es lo que pagas
El porcentaje, cuando existe, resume el punto medio del libro. Los botones enseñan las cotizaciones reales para comprar Sí y No. Como son dos ofertas de entrada distintas, sus precios no tienen por qué sumar 100¢.
03
Lo que te llevas está escrito antes de comprar
Decides cuánto quieres poner. Con 10,00 $ a 26¢ compras contratos por valor de 38,46 $, y esa es la cifra exacta que cobrarás si aciertas. Aparece en el ticket antes de que confirmes, no después.
Si falla, los contratos valen 0 y pierdes los 10,00 $. Nunca puedes perder más de lo que pusiste.
04
Al cerrar, decide la fuente
Cada mercado dice en sus reglas qué fuente lo resuelve y cuándo. Cuando esa fuente publica el resultado, los contratos ganadores quedan listos para cobrar y los de la otra cara valen 0. Desde el mercado o la cartera firmas el cobro; hasta entonces el dinero sigue en el contrato.
Tu dinero, en dos estados
En la cartera hay dos cifras y conviene no confundirlas: lo disponible es lo que puedes gastar ahora mismo, y lo que tienes en curso está dentro de mercados que aún no se han resuelto. Todo se mueve en USDC, y cada entrada y cada salida quedan apuntadas en tu libro.